miércoles, 17 de octubre de 2007

El lujo absoluto

Cuando hablamos de lujo se nos viene a la mente una decoración sobrecargada, despampanante y con materiales que reflejen riqueza. Juan Palomar platea una idea curiosamente opuesta a esta. Lujo no significa impresionar e intimidar al que lo mira. El verdadero lujo pertenece a algo mas profundo.
El lujo ,en el sentido que nosotros, conocemos es símbolo de un mundo decadente y superficial que busca satisfacción en objetos millonarios. El lujo es sinónimo y tiene que ver con un aspecto mental y se asemeja a una búsqueda arquitectónica de paz interior. Sin embargo, la elegancia nuevamente no es ostentación, la elegancia propone la correcta relación entre el usuario y el entorno, es decir, el correcto uso de las cosas. El lujo en el diseño remonta a la esencia de los materiales, a aquello que inspire calma en el recorrido del humano. El minimalismo es sinónimo de lujo.
Es por esto que el consumismo y la bulliciosa ciudad ,aquello que creemos representa el lujo actual, son exactamente lo que se oponen a él.
El lujo radica también en el significado de la cosas, si algo tiene un sentido en el interior del ser humano tiene un valor mayor en cuanto a su materia. Es por esto que el autor habla de la casa opuesta a la ciudad, un lugar en donde las sensaciones se ven encontradas y en donde las cosas materiales transmiten ideas.


Foto de New York. En esta primera imagen aparece una toma de una ciudad, edificios convencionales, publidad y ruido abundante. Lugar de comercio donde se maneja el dinero. Vivir en esta ciudad es conocido como un lujo, lo cual es exactamente lo opuesto segun el autor.
En la segunda imagen aparece un diseño minimalista de Zaha Hadi. Algo es muy sencillo y que deja los materiales en su expresión pura refleja verdadera elegancia y simbolismo.

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